Partido Liberal

Roberto Quesada
“Ningún camino de flores conduce a la gloria”.-- Jean de La Fontaine.
Los usurpadores del Partido Liberal, comienzan a salir de sus bunker’s en donde han estado escondidos, junto a otros nacionalistas y militares (entiéndase golpistas) huyendo de las almas de los muertos, que les guste o no, cargan en sus lomos después de haber ejecutado el golpe de Estado militar, ya reconocido nacional e internacionalmente por el prominente abogado, uno de los principales actores y autores del golpe de Estado militar, asesor permanente de las Fuerzas armadas, ex asesor del aspirante a dictador Roberto Micheletti y ex ministro de Relaciones Exteriores de facto, su majestad señor don Enrique Ortez Colindres.
Este grupito es el Partidito Liberal, porque el Partido Liberal, el fundado por Francisco Morazán Quesada (Quesada con “s”), está vivito y en Resistencia.
De verdad que esta gente cree que el pueblo hondureño es pendejo, pero bien pendejo. Creen que después de haber dado ese espectáculo cavernícola a nivel mundial, de en pleno siglo XXI haber asestado un golpe de Estado militar al presidente constitucional Manuel Zelaya Rosales, pueden regresar a decirle al pueblo hondureño que son su salvación, que son la alternativa política, que son santos y vírgenes ungidos por Dios para armar partidos políticos en países sin pensamiento, que consigan préstamos del BID, del FMI y de cuanto puedan prestarle o empeñar el país, y una vez la nube vuelva a estar cargada, perpetrar otro asalto llamado golpe de Estado militar y volver a saquear las arcas de un país rico pero moribundo porque no ha sabido defender sus riquezas y ha dejado que unos pocos se crean dueños y amos de esa hacienda apodada Honduras.
El pueblo hondureño que antes fue liberal o nacional, debe abrir los ojos: ver que esta gente sólo quiere seguirles robando. Están vendiendo esa idea que con el retorno a la OEA abundará el dinero… puede ser, pero para unos poquitos, pero no se haga ilusiones la gran mayoría, lo que quieren es que les paguen las facturas por lo invertido en el golpe de Estado militar, con intereses elevadísimos y el pueblo que siga comiendo maíz, si acaso, o cualquier palabra que comience con m.
Estos “líderes” son de papel y de papeles. Se han hecho llamar líderes por el dinero, por imponer la mordaza al periodismo: a unos les pagan y a otros se les amenaza de muerte. Y es así que han surgido estas “luminarias” que un mequetrefe escribidor llama “caudillos”.
El pueblo hondureño no debe dejarse de engañar con esa propaganda llorona e hipócrita de “hasta cuándo vamos a esperar que nos reconozcan internacionalmente…”. Pues la respuesta es sencilla, hasta que desaparezca el golpe de Estado militar, que, sin duda, sea que Pepe Lobo lo haya negociado o no, está enquistado en el actual gobierno.
Cada vez que vea a Romeo Vásquez Velásquez como licenciado bailarín en los comerciales de Hondutel, acuérdese del balazo que le estalló la cabeza esparciendo la sangre sobre todos los que estaban cerca de él, del joven de 19 años Isis Obed Murillo, acuérdese de la gran cantidad de muertes políticas desde el 28 de junio del 2009 que dieron el golpe de Estado militar, acuérdese de las gaseadas, de los heridos, de los apaleados.
Sólo al superar esto podríamos salir de estas Honduras, como dijo en su programa “Hable como habla”, el 27 de julio, el periodista Eduardo Maldonado: “En Honduras vivimos en una dictadura disfrazada…”.
El Partido Liberal existe porque quienes hacen un partido son las bases y las bases están intactas, sólo que esas bases ya no quieren saber de esa “dirigencia’ fascista. Los otros líderes, los antigolpistas, como Dn. Jaime Rosenthal Oliva, Rasel Tomé, Gloria Oquelí, Rafael Barahona y tantos y tantas más, siguen siéndolo, pero por supuesto, al frente está Manuel Zelaya Rosales, alias Mel, un auténtico líder que no ha necesitado amenazar, asesinar, chantajear ni comprar a nadie para convertirse en lo que es: un líder hondureño como hace muchísimos años no ha existido. Y esto más, el pueblo hondureño ha ido abriendo los ojos y oídos y ya las calumnias sobre Mel no hacen mella en nadie.
El pueblo hondureño no debe caer en la trampa, en Honduras el golpismo manda. Mientras esto no cambie, no debemos de respaldar al gobierno para que Honduras sea reingresada a la OEA sino hasta que esté, si es que algún día esto es posible, limpia, depurada.
Nueva York 29 de julio 2010.
robertoquesada@hotmail.com


