Ojojona: De la tierra... al arte que se forja con historia

Tegucigalpa. Se encuentra a 30 minutos de la capital de Honduras. Es un pequeño poblado donde sus habitantes forjan el barro y lo convierten en obras de arte.
El clima no podría ser mejor, el aire de los bosques llega hasta las antiguas calles de piedra que parecen transportar hacia el tiempo aquél, cuando Francisco Morazán fue llevado prisionero hacia una de las antiguas viviendas que aun está en pie.
La casa, donde estuvo el prócer centroamericano, está construida de adobe, (arcilla), apoyada por enormes vigas de madera que sostienen el tejado. En ella, hay una habitación que tiene una ventana muy pequeña, casi un orificio, donde nadie podría salir.
El lugar ahora es un restaurante de comida típica, y es posible que una de las pocas casas que habrían en aquél momento de batallas y aprehensiones.
En el barro
Según datos históricos, fueron tres hermanos de apellido Zelaya que se establecieron de manera formal en Ojojona alrededor de 1723. Aunque posteriormente se separaron y permaneció solo uno de ellos en la localidad, se considera que la mayoría de los apellidados Zelaya en el pueblo descienden de esos primeros pobladores.
Ojojona guarda muchas creencias y tradiciones. Su orígen es eminentemente Lenca, el significado de su nombre es "lugar de agua para lavar". A diferencia de otros poblados de Honduras, sus habitantes celebran dos ferias anuales, una en enero y otro en julio. En estas festividades se practica el Guancasco, una muestra de sincretismo religioso y costumbre del pueblo Lenca.
El Guancasco es un acuerdo de paz que tienen los pueblos de Ojojona y Lepaterique.
Las casas de Ojojona son blancas con techos de teja, y sus calles son completamente empedradas, el 90 por ciento de sus habitantes se dedican a elaborar artesanías en barro, que además son pintadas a mano, muchos de los pobladores de Ojojona son amantes de la pintura, que realizan niños, jóvenes y adultos.
Cine Ojojona
Hace algunos meses se grabó en Ojojona la película que pronto será estrenada en las principales salas de cine en Honduras. "Amor y fríjoles" muestra la belleza de éste poblado, que pese a tener una belleza colonial incomparable, ha sido abandonada por las autoridades de turismo y en especial por los alcaldes, tanto nacionalistas como liberales.
El Patriota te invita a visitar Ojojona, donde los fines de semana se pueden convertir en una experiencia llena de aire fresco, de historia y de belleza colonial.
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