Petrocaribe ¿solución o complicación?

Enviado por Redacción EP el 4 June 2009 - 10:13am.

La reciente visita del presidente de Venezuela, Hugo Chávez confirmó el ofrecimiento de la posibilidad de que Honduras compre gran parte de los combustibles cancelando un 60 por ciento al contado y tomar, en carácter de préstamo el 40 por ciento restante. Las condiciones de ese financiamiento, serían el uno por ciento de interés, un plazo de 25 años y dos de gracia.

En principio, no existirían benficios en cuanto a los precios a los que le compraríamos Venezuela, pero es obvio, que a una baja tasa de interés resulta favorable no tener que desembolsar el equivalente a más de 700 millones de dólares en dos años. Resulta claro que la opción del financiamiento de Petrocaribe bien manejada puede contribuir a resolver problemas en lugar de aumentarlos, siempre y cuando se aplique una verdadera política energética.

Independientemente de que no se trata de endeudar al país, sólo poruqe se nos tientan con bajas tasas de interés, los más repudiable que podría pasar en el Congreso Nacional es que no se haga una discusión seria y digna de un parlamento y se enfoque la opción Petrocaribe con un interés politiquero y sectario.

También sería repudiable que se apruebe ese financiamiento como parte de una componenda política para resolver disputas particulares entre los titulares de los poderes Ejecutivo y Legislativo. Cada año, Honduras ha tenido que gastar más dinero en la importación de combustibles. Desde 1990 al 2007, esta cifra subió desde 150 a 1,300 millones de dólares, cantidad explicada en parte, por el ascenso de los precios, pero también por el aumento en la dependencia de los derivados del petróleo. La generación energía térmica explica al menos la mitad del total de importaciones de carburantes.

La nación continúa sin contar con soluciones audaces, creativas y, sobre todo, valientes en todos los sectores en particular el energético. No basta con resolver un problema en forma transitoria. Si el problema, por ejemplo, son las calles en mal estado, no basta con "tapar baches" sería mejor invertir en materiales más duraderos e incluso más baratos. Vale decir, que "bachear" implica gastar en enormes y costosas cantidades de asfalto, otro derivado del petróleo.

En principio, es correcto que algunas personas o grupos, adviertan sobre los riesgos de endeudarse, pero resulta interesante y vergonzoso que no se ha respondido con actitud similar frente a todos los demás convenios de deuda externa que ha sido aprobados en el Congreso Nacional.

Que distintas serían las cosas, si se hubiese tenido el mismo celo y resistencia critica con cada uno de los cientos o hasta miles de préstamos externos que se han venido contrayendo durante décadas y que se continúan contratando a nombre de la nación. Sin duda, una de la snovedades y aspectos interesantes de Petrocaribe es la posibilidad real de amortizar la deuda a través del abastecimiento de productos nacionales para abastecer el deficitario mercado venezolano.

No somos un país superavitario en la producción de bienes alimenticios mucho menos en los industriales. No obstante, desde ya, se considera factible el pago con frijol negro cuya producción hasta ha desaparecido. De igual manera, Honduras cuenta con otros rubros como la tilapia, camarones, minerales, servicios turísticos, artículos de madera, diversidad de frutas, etc. Es cuestión de creatividad y capacidad gerencial.