Rectificar no sólo por el dinero

Enviado por Redacción EP el 4 June 2009 - 10:10am.

Las denominadas contrarreformas electorales han sido frenadas por el rechazo silencioso, pero contundente de la población. A los grupos partidistas que maniobraron para aprobar a como diera lugar esos cambios en la Ley Electoral, les ha tocado hablar de "rectificaciones".

Lo curioso es que solamente se quiere rectificar en el punto referente a las astronómicas cifras que se pretende sacar de las finanzas públicas para entregarlas a las cúpulas partidistas so pretexto de que no caigan en el control de financiamiento ilícito. No obstante el rechazo a tales reformas o contrarreformas electorales, todavía no termina de aprender las lecciones, ya que uinicamente hablan lo relacionado con el dinero público.

En las rectificaciones no se visualiza que es indispensalbe especificar los controles y límites al financiamiento privado, no sólo para combatir la intromisión de la "narcoactividad" y del crimen organizado en general sino también de la influencia de los grupos fácticos que han venido haciendo "inversiones políticas" para amarrar contratos, compras y políticas gubernamentales para su beneficio mercantil privado.

En Honduras pareciera muy apropiado decir que se aplica muy bien el dicho "dime quién te financiará la campaña política y te diré para quien gobiernas". Una verdadera reforma electoral, o al menos una rectificación legislativa, tendria que proponer algo al respecto. Las democracias modernas buscan protegerse de los riesgos de que ciertos grupos economicos "secuestren" a los políticos y al Estado.

Por ahora, la ganancia para el país ha sido enfriar un poco el conflicto entre el Poder Ejecutivo y los poderes Leislativo con el respaldo del poder Judicial. Sin duda, que la polémica le ha servido al Ejecutivo para desviar la atención sobre las dificultades económicas y los desaciertos gubernamentales.

En definitiva, las todavía escasas organizaciones de sociedad civil existentes en Honduras no deben dejarse envolver y deben insistir en que las rectificaciones deben ir más allá de lo relacionado al dinero público. Una agenda mínima, debería contener los siguientes puntos básicos:

a) Financiamiento público racional con controles y parámetros verificables del financiamiento privado lícito.
b) Acortamiento y delimitación del período de campañas políticas.
c) Participación igualitaria entre mujeres y hombres.
d) Depuración y despartidización del TSE y el RNP.
e) Sanciones a los que utilizan recursos públicos para promover actividades políticas.
f) Perfeccionamiento y descontaminación de los mecanismos de elección para diputados al Congreso Nacional, diputados al Parlacen, alcaldes y regidores municipales.

Existen muchos aspectos que continuarán pendientes de reformas, para el caso el Reglamento Interno del Congreso. Esa y otros cambios, dependerán de la beligerancia de la sociedad civil y del pueblo en general. Bienvenidas las rectificaciones, pero sin intentar seguir manipulando.

La nación urge de rectificaciones completas y sinceras en el campo electoral y en todos los aspectos de la vida republicana. Se requiere también de una nueva generación de políticos y de ciudadanos que procuren equivocarse menos y que no necesiten ser presionados para hacer lo correcto.